Innovando en docencia universitaria para un Chile 5.0

Por Cecilia Reyes, académica del Departamento de Informática.

La innovación puede tener diversas definiciones e incidir en múltiples áreas de nuestro quehacer. Para quienes valoramos la docencia universitaria como un medio que permite formar profesionales que aporten a su país y a la sociedad en general, y en mi caso particular, lo hagan desde la Ingeniería Civil Informática, podría considerarse que la innovación en docencia es aquel proceso de enseñanza-aprendizaje que permite fortalecer la curiosidad juvenil, a través de metodologías activas y comprometidas con su entorno, basadas, por ejemplo, en proyectos donde se requiere identificar un problema (un desafío real), encontrar una solución que aporte valor y que sea sostenible en el largo plazo, logrando satisfacer necesidades económicas, sociales, políticas, de diversidad cultural y que preserven un medio ambiente sano para las actuales y futuras generaciones.

Sin duda la publicación de las Naciones Unidas de sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, se convierte en un marco de referencia a nuestra docencia orientada a proyectos, de allí pueden surgir problemas y soluciones innovadoras de alto impacto por su efecto multiplicador en un mundo globalizado.

Si a esto le agregamos tecnología, podemos lograr ampliar el impacto y aportar en el desarrollo del país, pues la tecnología impulsa el desarrollo y sin duda, facilita la innovación.

Se podría medir el desarrollo como el evolucionar de un estado o situación desigual, injusta, a una con mayor igualdad. Por ello, si logramos articular innovación, tecnología y desarrollo para solucionar los problemas que nos afectan como país podríamos, a lo mejor, abrir caminos para llegar a un Chile 5.0 más justo.

En este contexto, el rol de la profesión de ingeniero o ingeniera es fundamental. Son quienes crean tecnología, tenemos mucho que aportar entonces como sus formadores. Innovando en docencia lo podemos lograr.

Una innovación es acercar a los estudiantes a aquellos problemas país, podemos guiarnos para encontrarlos por los objetivos que plantean las Naciones Unidas. Un par de ejemplos, objetivo 3 definido como Salud y Bienestar; cómo podemos solucionar problemas como los altos porcentajes de obesidad infantil de nuestro país, o la salud mental de nuestros adultos mayores o la soledad en que algunos viven.  Otro ejemplo, objetivo 4 definido como Educación de Calidad; cuántos movimientos han liderado entono a ello nuestros jóvenes, no sólo en Chile. De seguro, un problema que los motivará y con lo que hemos aprendido durante la pandemia. Asimismo, de los pro y contras de la educación virtual, pueden surgir soluciones innovadoras para lograr mejorar la educación.

En lo concreto, hace ya más de 28 años, buscando innovar en la docencia desde la carrera de Ingeniería Civil Informática en la USM, surge la experiencia educativa Feria de Software donde equipos de estudiantes desarrollan durante un año, productos para solucionar problemas reales y los presentan a la comunidad en una exposición que permite fortalecer sus competencias profesionales como así también habilidades de comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, gestión de recursos, manejo del tiempo, etc. Han pasado los años, y la metodología sigue vigente, eso demuestra que es posible innovar en docencia.

La invitación es a acercar a nuestros estudiantes, desde nuestras asignaturas que impartimos semestre a semestre, aquellos problemas de la sociedad insertos en la propuesta de las Naciones Unidas, y con impacto en nuestro país, para que usando las herramientas tecnológicas disponibles desarrollen soluciones que nos hagan un mejor Chile. (Fuente: Noticias USM)