Los desafíos de Chile en ciberseguridad

Columna de opinión Xavier Bonnaire, Dr. en Informática y académico del Departamento de Informática.

Chile es un país altamente avanzado digitalmente y con un proceso de transformación digital importante dentro de los próximos cinco años. Sin embargo, no cuenta con un desarrollo en término de ciberseguridad acorde a su realidad. Los numerosos ataques publicados en la prensa este año demuestran la necesidad imperiosa de aumentar nuestros esfuerzos en este tema.

El 2021 será crucial en Chile para enfrentar los desafíos en ciberseguridad. Necesitamos aumentar nuestra oferta educacional con el objetivo de generar una cultura, no solo a nivel de los profesionales en tecnología de la información, sino también en la educación temprana en los colegios con la enseñanza de las buenas prácticas en el uso del ciberespacio. En la Universidad Técnica Federico Santa María se avanzó en esta dirección en el 2020 con la creación del Diploma de Ciberseguridad en el Departamento de Informática y con una propuesta de un Magister Profesional en Ciberseguridad en 2021.

Hubo avances, especialmente con la nueva ley sobre los ciberdelitos, pero todavía estamos al debe a nivel del Estado y la implementación de una política consistente en ciberseguridad. Desafortunadamente algunos ejemplos de ataques en el 2020 han mostrado que, a nivel de instituciones nacionales, hay deficiencias tanto en el diseño como en la implementación de servicios digitales. Esto muestra la necesidad que existe en Chile de avanzar rápidamente en materia legislativa y en la creación de una agencia nacional de protección de datos personales cómo, por ejemplo, el modelo europeo con su Reglamento General de Protección de Datos. Esta legislación deberá definir normas en procesamiento, almacenamiento y uso de datos personales con el fin de evitar las numerosas filtraciones ocurridas.

No solamente la educación es clave en el desarrollo de un país ciberseguro, sino también la creación de un ecosistema nacional de ciberseguridad, incluyendo a los ámbitos empresarial, académico y docente, instituciones estatales y la ciudadanía.

En el 2021, no solamente se trata de mejorar nuestro bajo lugar en el Cybersecurity Ranking de la International Telecomunication Union, sino asegurar un ciberespacio seguro a la ciudadanía. Eso finalmente, depende de todos. (Fuente:Noticias USM)